Según el estudio EY Future Consumer Index 2025, el 56% de los consumidores colombianos considera el precio como el factor decisivo al comprar, pero al mismo tiempo la innovación, la sostenibilidad y la funcionalidad se están volviendo cruciales. Aunque muchos hogares siguen enfocados en maximizar su poder de compra mediante marcas más económicas, un 54 % estaría dispuesto a cambiar a marcas propias si la calidad es similar. En productos de moda, calzado y cuidado personal, más del 50% de los compradores prioriza la innovación sobre el precio. Además, el 47% ya descubre nuevos productos en redes sociales, aunque solo el 27% entiende cómo funciona la inteligencia artificial, aunque el 42% estaría dispuesto a compartir sus datos personales a cambio de beneficios.
El 56% de los colombianos prioriza el precio, pero la sostenibilidad y la innovación ganan peso en sus decisiones de compra, según el EY Future Consumer Index 2025.
La forma de comprar en Colombia atraviesa un punto de inflexión: los consumidores se vuelven más estratégicos, racionales y exigentes. Según el EY Future Consumer Index 2025, el 56% del país toma sus decisiones de compra guiado por el precio, aunque las preocupaciones ambientales y la búsqueda de bienestar empiezan a tener un papel creciente en el consumo.
La inflación y el aumento del costo de vida han llevado a los hogares a buscar el máximo valor por su dinero. Hoy, el consumidor colombiano compara precios, busca descuentos y aprovecha promociones antes de decidir. Sin embargo, esta cautela económica convive con una creciente preocupación por el entorno: el 89 % evita desperdiciar alimentos, el 79% recicla con frecuencia y casi la mitad compra productos de segunda mano.
Este cambio de comportamiento se refleja también en la disposición a probar marcas propias. El 54% de los encuestados estaría dispuesto a sustituir marcas tradicionales por productos de supermercado en categorías como alimentos frescos, productos del hogar o ropa y calzado. Aun así, la fidelidad no desaparece: el 48% volvería a su marca habitual si percibe una mejor calidad o sabor.
La búsqueda de equilibrio entre precio y propósito se extiende a la innovación. En sectores como moda, calzado y cuidado personal, más del 50% de los consumidores prefiere pagar más por un producto con diseño o funcionalidad superior. En contraste, siete de cada diez optan por opciones más económicas cuando se trata de alimentos, donde el ahorro pesa más que la novedad.
El estudio también destaca el papel creciente de la tecnología en el consumo. El 47% de los colombianos descubre nuevos productos a través de redes sociales, cifra que supera ampliamente el promedio global (31%). Pese a ello, los medios tradicionales conservan su influencia: el 46% todavía se informa por televisión o radio, y las recomendaciones personales siguen siendo un canal determinante.
La adopción de inteligencia artificial comienza a transformar la relación entre marcas y consumidores. Aunque solo el 27% afirma comprender cómo funciona esta tecnología, la mayoría muestra disposición a compartir sus datos si recibe algo a cambio: el 42% lo haría para obtener promociones personalizadas y el 37% para acceder a recomendaciones de productos saludables. La transparencia, advierte el estudio, será clave para mantener la confianza.
El consumidor colombiano emerge como un actor más informado, selectivo y consciente de su impacto. Ya no compra solo por necesidad ni por impulso, sino por una ecuación en la que el precio, la calidad, la sostenibilidad y la innovación pesan casi por igual. En esa mezcla de cautela y aspiración se define el nuevo perfil de consumo del país.
RealRisk/ Fuente: EY Future Consumer Index 2025