Según EY, las temporadas de compra en Colombia reflejan un consumidor más racional y planificador, que compara precios y opta por marcas propias para optimizar su presupuesto. La innovación gana relevancia, especialmente en moda y cuidado personal, donde más del 50% valora beneficios emocionales y de bienestar. Además, crece el uso de tecnología: el 40% utiliza chatbots o IA para recibir recomendaciones y aprovechar promociones.
En Colombia, las temporadas de alto consumo —como Black Friday, Navidad o las vacaciones— han dejado de ser simples momentos de gasto impulsivo para convertirse en un verdadero termómetro del ánimo económico. Así lo revela un reciente informe de EY basado en su Future Consumer Index, que refleja un consumidor más estratégico, consciente y digital.
El estudio muestra que más del 50% de los hogares planifica sus compras de temporada con antelación, comparando precios, analizando ofertas y prefiriendo marcas propias para maximizar su presupuesto. Este enfoque racional responde al contexto inflacionario y al deseo de obtener valor sin sacrificar calidad.
Además, la innovación juega un papel clave: categorías como moda, cuidado personal o alimentos ganan peso en las campañas de temporada porque muchos consumidores (más de la mitad) valoran más los beneficios emocionales, de bienestar y rendimiento que el precio.
La dimensión tecnológica no se queda atrás. El 51% de los encuestados afirma entender al menos lo básico de la inteligencia artificial, y el 40% confía en asistentes virtuales o chatbots para recibir recomendaciones y promociones personalizadas durante los picos de compra.
Para las marcas, el mensaje es claro: capturar la compra en temporada ya no solo depende del precio o los descuentos, sino de ofrecer una experiencia útil, relevante y digitalmente fluida. Las empresas que integren propósito, innovación y tecnología tienen una oportunidad real para construir relaciones duraderas con un consumidor que compra con cabeza y corazón.
RealRisk/ Fuente: EY Future Consumer Index 2025