En Costa Rica, la inflación general cerró 2025 en terreno negativo: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación interanual de -1,23%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El resultado de diciembre llevó el indicador a su nivel más bajo desde enero de 2024 y amplió la brecha frente al rango objetivo del Banco Central de Costa Rica (BCCR), que se ubica entre 2% y 4%.
La composición del índice muestra un ajuste de precios heterogéneo. De los 289 bienes y servicios que integran el IPC, 47% aumentó de precio, 35% disminuyó y 18% no presentó variación. Aun con movimientos relevantes en ambos sentidos, el balance final mantuvo la inflación lejos del rango meta, acumulando 32 meses consecutivos por fuera de esos límites.
En el plano de proyecciones, el Banco Central estima que la inflación general volvería a ubicarse dentro del rango de tolerancia alrededor de la meta en el segundo trimestre de 2027. En paralelo, espera que la inflación subyacente mantenga valores positivos en el cuarto trimestre de 2025, que continúe la desaceleración observada desde abril del año anterior, y que, a partir del primer trimestre de 2026, se recupere para ingresar al rango alrededor de la meta hacia el tercer trimestre de 2026.
El detalle de diciembre refleja presiones cruzadas: entre los bienes y servicios con mayores aumentos se listan productos como tomate, cebolla, papaya, chile dulce, aceite, repollo, papa, café, además de cereales para desayuno y entradas para cine. En contraste, bajaron rubros como gasolina, automóviles nuevos, arroz, huevos, boleto aéreo, filete de pescado, jugos de frutas, pantalón para mujer, frijoles y salchichón. Por divisiones, subieron categorías como alimentos y bebidas no alcohólicas y comidas fuera del hogar y alojamiento, mientras cayeron transporte, prendas de vestir y calzado y alquiler y servicios de la vivienda; educación no registró variación.
RealRisk/ Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Censos.