La elección en Costa Rica entra en su recta final con seis nombres al frente y voto aún volátil

Costa Rica entra en la fase final de su contienda presidencial con las urnas programadas para el 1 de febrero de 2026. En ese cierre, los sondeos ponen en primer plano a la candidatura oficialista de Laura Fernández, figura que aparece con ventaja suficiente como para abrir la discusión sobre una victoria en primera ronda.

El Estudio de Opinión Pública del CIEP la ubica en 40% de intención de voto, porcentaje que coincide con el umbral requerido para evitar balotaje. En el segundo pelotón aparecen Álvaro Ramos (PLN) con 8% y Claudia Dobles (CAC) con 5%, mientras un tercer grupo reúne a José Aguilar Berrocal (Avanza), Fabricio Alvarado (Nueva República) y Ariel Robles (Frente Amplio) con 4% cada uno. Aun así, el dato que domina el cierre es el 32% de electores que todavía no define su voto.

El pulso presidencial se cruza con un factor que puede ordenar la gobernabilidad: la preferencia por votar “en bloque”. En la misma medición, 76,3% considera más conveniente apoyar a un mismo partido en la papeleta presidencial y legislativa, frente a 23,7% que dividiría su voto, una inclinación que creció cerca de seis puntos frente a octubre de 2025. Ese comportamiento importa porque la próxima Asamblea Legislativa tendrá 57 diputados y el sondeo muestra al oficialismo liderando diputaciones con 29%, con un 46% aún indeciso; luego aparecen PLN (9%) y Frente Amplio (7%), mientras otros partidos rondan 1%.

En paralelo, la campaña se está jugando en percepciones. Fernández, de 39 años y exministra del presidente Rodrigo Chaves, aparece también como la candidata con mayor nivel de opiniones favorables: su imagen positiva pasó de 16% en enero de 2025 a 57% en enero de 2026, con 17% de opinión desfavorable. El mismo corte indica que 41% estaría dispuesto a votar por ella y 51% considera muy probable hacerlo, y perfila un apoyo más marcado entre hombres, personas de 35 a 54 y 55 o más, con educación secundaria, residentes en Alajuela y Puntarenas, y entre quienes evalúan bien la gestión de Chaves.

Para el entorno económico y empresarial, el mensaje de fondo es de incertidumbre acotada por reglas claras de conteo y de umbral. Con más de 3,7 millones de personas habilitadas para votar en una jornada de 12 horas y un primer corte de resultados previsto a las 20:45, el mercado político se enfrenta a dos escenarios: definición en primera vuelta si alguien supera 40%, o balotaje el 5 de abril de 2026 si no se alcanza esa marca. En ambos casos, el avance del “voto en bloque” y el nivel de indecisión anticipan que la clave no será solo quién gane la Presidencia, sino con qué tamaño de bancada llega para sostener agenda y estabilidad regulatoria.

RealRisk/ Fuente: Estudio de Opinión Pública del CIEP