Chile logra inflación anual de 2,8%, por debajo de la meta por primera vez desde 2021

En enero de 2026, la inflación anual de Chile se desaceleró hasta 2,8%, ubicándose por debajo del objetivo de inflación del 3% establecido por el Banco Central de Chile, un hito que no ocurría desde 2021, reflejando una significativa moderación de los precios al consumidor tras años de presiones inflacionarias.

Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) muestran que, en el primer mes del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,4%, lo que contribuyó a que la inflación en términos anuales retrocediera al nivel observado por última vez hace casi cinco años. Esta lectura anual de 2,8% no solo está por debajo de la meta del Banco Central, sino que también representa una notable reducción desde los máximos observados en años recientes, cuando la inflación llegó a cifras superiores al 10% durante los efectos de las perturbaciones globales y postpandemia.

El comportamiento del IPC de enero reflejó movimientos dispares entre las divisiones de la canasta de consumo. Algunas categorías como restaurantes y alojamiento experimentaron aumentos relevantes de precios, mientras que otras como vestuario y calzado y transporte registraron descensos, ayudando a matizar la variación general. Estos contrastes en los subcomponentes del IPC ilustran que, aunque persisten presiones en ciertos segmentos de gasto, el conjunto de la economía chilena está moviéndose hacia un entorno de precios más controlado.

La nueva cifra inflacionaria aporta un respiro para los consumidores y los responsables de la política monetaria en Chile, particularmente porque la inflación por debajo del 3 % puede permitir mayor flexibilidad en futuras decisiones de tasas de interés y en el diseño de políticas fiscales que impulsen el crecimiento económico sin perder el control sobre los precios. El ministro de Hacienda destacó que este resultado refleja la estabilidad macroeconómica del país y puede traducirse en una mayor capacidad adquisitiva para los hogares en términos reales.

Este dato también llega en un momento en que los analistas y operadores financieros observan con atención las señales de inflación global y regional, ya que los movimientos en los precios internos pueden influir en las decisiones de inversión y consumo, así como en las proyecciones económicas de corto y mediano plazo para Chile, un país que ha transitado por un largo ciclo inflacionario desde 2021.

RealRisk/ Fuente: Banco Central de Chile