El consumo de las familias colombianas experimenta una desaceleración al inicio del año

El gasto de los hogares colombianos alcanzó los $101,01 billones en enero de 2026, registrando un crecimiento real del 2,54%. Pese a superar el desempeño del año anterior, el consumo muestra una desaceleración mensual marcada debido a una inflación del 5,35% y la búsqueda de liquidez tras diciembre. Las familias han reconfigurado sus prioridades, volcándose hacia la salud y vivienda, mientras el financiamiento por tarjetas de crédito evidencia señales de agotamiento.

El inicio de 2026 ha marcado un cambio de tendencia en la dinámica económica de las familias en Colombia. Durante el primer mes del año, el gasto de los hogares se situó en $101,01 billones de pesos, lo que representa un crecimiento del 8,03% en términos corrientes frente al mismo periodo de 2025. No obstante, al analizar la cifra bajo el lente del crecimiento real —descontando el efecto de la inflación—, el incremento fue de apenas un 2,54%. Aunque este indicador es superior al 1,05% registrado en enero del año pasado, la dinámica mensual revela una contracción pronunciada frente a diciembre, consolidando este periodo como el enero más débil de los últimos años.

Este enfriamiento en el ritmo de consumo responde a una postura más conservadora por parte de los ciudadanos. Tras el dinamismo de las festividades y el uso de las primas de fin de año, los hogares buscan hoy recomponer su liquidez en un entorno donde la inflación anual cerró enero en un 5,35%. Esta persistencia en el costo de vida ha generado una pérdida de poder adquisitivo que obliga a los consumidores a ser más selectivos, priorizando el ahorro y el pago de obligaciones pendientes sobre las compras impulsivas o estacionales.

En cuanto a la distribución del presupuesto, se observa una reconfiguración significativa de las canastas de consumo. Categorías como vestuario y calzado perdieron tracción rápidamente tras el cierre de la temporada decembrina, mientras que la vivienda se mantuvo como el componente más estable. Un hallazgo relevante es el ascenso de la salud como prioridad, especialmente en niveles de ingresos altos, donde ha crecido la inversión en aseguramiento privado y servicios médicos. Por su parte, los hogares de ingresos bajos y medios han concentrado sus recursos remanentes en artículos de aseo y cuidado personal, clasificados dentro de la categoría de gastos varios.

El financiamiento también atraviesa un momento de vigilancia crítica para el sector empresarial y financiero. Aunque la colocación crediticia creció un 20,1% anual, impulsada principalmente por un aumento del 22,3% en el uso de tarjetas de crédito, este mecanismo está perdiendo fuerza como motor del gasto total. El reporte advierte que el alto nivel de endeudamiento acumulado durante el último trimestre de 2025 está limitando la capacidad de las familias para seguir recurriendo al crédito, a pesar de que las tasas de interés reales se mantienen por debajo de sus promedios históricos.

Pese a la cautela general, sectores específicos como el educativo han logrado dinamizar el mercado a través de la temporada escolar. Cerca del 40,7% de los hogares realizaron compras de útiles en enero, mostrando una marcada preferencia por la tienda de barrio, donde el 29% de los compradores busca mejores precios y flexibilidad. Mientras que los artículos de papelería y textos lideran las ventas, los cuadernos han mostrado un avance más lento debido a ajustes inflacionarios específicos que han encarecido este producto básico para los estudiantes.

Finalmente, las proyecciones para el mes de febrero sugieren que la tendencia de gasto moderado persistirá incluso durante fechas comerciales como San Valentín. Según los sondeos, el 46,8% de los colombianos planea gastar menos de $100.000 en regalos, optando mayoritariamente por experiencias compartidas como cenas en restaurantes o consumo dentro del hogar. Este comportamiento refuerza la tesis de un consumidor que, ante la incertidumbre económica y los compromisos financieros, prefiere planes que no comprometan su estabilidad económica a largo plazo.

A continuación, el informe publicado:

RealRisk / Fuente: Raddar