Gobierno de Chile proyecta repunte económico en junio tras cinco meses de caídas

La economía chilena parece haber encontrado un piso tras una prolongada racha de debilidad estructural. El ministro de Hacienda de Chile, Jorge Quiroz, declaró con optimismo desde el palacio de gobierno que junio marcó el tan esperado «punto de inflexión» para la actividad doméstica. Esta previsión de recuperación llega en un momento crítico para mitigar el temor a una recesión técnica, luego de que el país acumulara una secuencia de rendimientos contractivos que mermaron las proyecciones de crecimiento anuales de la banca central.

El antecedente inmediato que explica la urgencia de este giro económico radica en las cifras del mes de mayo. Durante dicho periodo, el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) —un indicador adelantado clave que anticipa el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB)— sufrió una caída interanual del 0.9%. Este retroceso, que encadenó el quinto desempeño mensual negativo del año, estuvo fuertemente condicionado por un impacto transitorio de dos dígitos en la producción minera extractiva y una parálisis severa en la industria pesquera local, contrarrestando la leve estabilidad que venían mostrando el comercio y el sector servicios.

A pesar de que el Banco Central de Chile se vio obligado a recortar su rango de estimación de crecimiento para el cierre de 2026, situándolo entre el 1.0% y el 1.75%, las autoridades económicas sustentan su perspectiva de repunte en variables globales y locales específicas. Por un lado, la cotización internacional del cobre —la principal exportación y motor de divisas de la nación austral— ha demostrado una sólida resiliencia ante las fluctuaciones de los mercados globales. Por el otro, el Ministerio de Hacienda reporta un notable cambio en las expectativas y planes de ejecución de los inversionistas privados de capital de largo plazo.

De confirmarse los datos consolidados que recopila el Banco Central, el resultado positivo de junio daría el pistoletazo de salida a un segundo semestre con mayor holgura fiscal y dinamismo en la empleabilidad (mitigando la desocupación que se ha ubicado en un complejo 9.4%). El desafío del gobierno chileno para los próximos meses consistirá en consolidar esta incipiente reactivación, garantizando que el impulso de los bienes de exportación permee de forma efectiva hacia la industria manufacturera interna y el consumo masivo de los hogares, alejando los fantasmas de la parálisis productiva.

RealRisk / Fuente: Min Hacienda Chile