El IPC de junio en Chile no registra variación mensual mientras que la inflación interanual se acelera a 4,3%

La trayectoria de los precios internos en Chile ha generado un escenario de sorpresa y cautela entre los agentes financieros. De acuerdo con el más reciente informe técnico divulgado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de junio anotó una variación mensual del 0,0%. Este estancamiento absoluto del indicador general tomó desprevenido al mercado bursátil y a los analistas internacionales, quienes proyectaban una contracción deflacionaria del -0,2% para el sexto mes del año, según el consenso de las estimaciones recopiladas en los sondeos de Bloomberg.

A pesar de la nula variación registrada en términos mensuales, las presiones subyacentes continuaron manifestándose en la medición del mediano plazo. Con el balance consolidado de junio, la inflación acumulada a lo largo del primer semestre del año escaló hasta situarse en un 2,8%. Asimismo, al evaluar el comportamiento del indicador en la serie referencial a doce meses, la inflación interanual aceleró su ritmo al pasar de una tasa previa del 3,9% medida en el mes de mayo hasta alcanzar un máximo transitorio del 4,3% interanual en junio, distanciándose del rango meta de estabilidad establecido por las autoridades monetarias.

El equilibrio técnico que mantuvo inalterado al índice general fue el resultado directo de fuerzas contrapuestas en las principales divisiones de consumo. El informe del INE detalló que de las trece divisiones que integran formalmente la canasta de medición del IPC, ocho reportaron incidencias alcistas en sus precios mensuales, cuatro presentaron contribuciones a la baja y una sola división se mantuvo sin variaciones estadísticas. Este empate técnico permitió que los incrementos focalizados en el abastecimiento nutricional de los hogares fueran absorbidos por los abaratamientos de los servicios de traslado y vestimenta.

Dentro de los segmentos que operaron como el principal freno inflacionario del mes destacó la división de transporte, la cual experimentó una contracción mensual del 1,3% y aportó de forma individual una incidencia negativa de -0,181 puntos porcentuales sobre el indicador general. Por el lado de las bajas específicas por productos básicos, el mercado chileno se vio favorecido por el comportamiento de los insumos energéticos, registrándose un descenso del 2,5% mensual en los precios de la gasolina de uso automotriz y una caída más profunda del 8,0% en la cotización regulada del petróleo diésel. En la misma línea a la baja, se reportaron disminuciones de precios en la categoría de vestuario y calzado.

Por el contrario, el encarecimiento de la alimentación básica limitó de forma severa el alivio inflacionario para los presupuestos de las familias. La división de alimentos y bebidas no alcohólicas anotó un incremento mensual del 0,8%, ejerciendo una incidencia positiva de 0,169 puntos porcentuales en la variación de la canasta general, donde el encarecimiento de bienes cotidianos como el pan lideró el avance de los costos. Las restantes divisiones comerciales que consignaron aportes positivos en sus precios contribuyeron de forma conjunta con un incremento adicional de 0,264 puntos porcentuales.

Las implicaciones macroeconómicas de esta sorpresiva estabilidad mensual condicionarán las próximas decisiones financieras del país. Las firmas consultoras y bancarias mantienen previsiones encontradas sobre la velocidad de normalización de la inflación, proyectando en su mayoría un cierre de año bajo el 4,0%. Entidades como BICE Inversiones y Zurich sitúan sus escenarios base de cierre en un 3,8% y 3,9% a diciembre, mientras que Credicorp estimó un 4,1% y Scotiabank anticipó un 4,5%. Los analistas coinciden en que este comportamiento, sumado a las renovadas tensiones de suministro de energía en Medio Oriente, reduce los márgenes para ver recortes de la tasa de interés de referencia en el corto plazo.

RealRisk / Fuente: INE