Mercado no le cree a la caída de los precios en Colombia: IPC 2026 terminaría sobre 6,7%

La senda de desinflación en la economía colombiana enfrenta resistencias estructurales que generan escepticismo entre los agentes del mercado. Según las encuestas de expectativas analizadas por bancos de inversión y firmas comisionistas ajustaron sus modelos proyectando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) finalizará el año 2026 en un rango cercano al 6,7% – 6,8%, lejos del techo del rango meta fijado por la autoridad monetaria (4,0%).

En lo relativo a los factores que explican la rigidez de los precios, los expertos señalan tres elementos clave de presión:

  • Inflexibilidad en la canasta de servicios: La elevada indexación de cánones de arriendo, tarifas de transporte, servicios públicos y educación a la inflación del año anterior frena un descenso más ágil del indicador.
  • Volatilidad cambiaria y costos importados: Las presiones sobre la tasa de cambio (peso colombiano frente al dólar) impactan de forma directa el costo nominado de bienes e insumos agrícolas e industriales importados.
  • Incertidumbre en la regla fiscal: El déficit fiscal y las dudas sobre el financiamiento del presupuesto nacional elevan la prima de riesgo, lo que se traslada a las expectativas de inflación a mediano plazo.

En cuanto al impacto sobre las decisiones del Banco de la República, esta desalineación en las expectativas del mercado condiciona el ritmo de recorte de la tasa de interés de intervención (tasa de política monetaria). La Junta Directiva del Emisor ha reiterado que requiere ver una convergencia clara de las expectativas de inflación hacia el 3,0% (meta puntual) antes de acelerar la flexibilización monetaria, buscando evitar que la liquidez prematura reactive presiones de demanda.

Respecto a las consecuencias para los hogares y el sector corporativo, un IPC cerrando sobre el 6,7% mantendrá un piso alto para el costo del dinero y los créditos de consumo durante el inicio del siguiente año. Esto implica que las empresas de retail, alimentos y construcción deberán continuar gestionando sus márgenes de ganancia en un entorno de gasto del consumidor medido.

La proyección del mercado reafirma que el choque inflacionario en Colombia no ha quedado completamente atrás. Controlar las expectativas y reducir la indexación continuará siendo el reto central de la política económica para consolidar la estabilidad de precios en el país.

RealRisk / Fuente: Bloomberg