En la estructura del comercio minorista (retail) en Paraguay, el canal tradicional sostiene un dominio rotundo sobre la canasta familiar. De acuerdo con las cifras del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y gremios del sector, el ecosistema de comercios de barrio representa el pilar fundamental del abastecimiento diario, gestionando hasta el 85% del volumen total de compras de alimentos y productos de primera necesidad en el país.
En lo relativo al tamaño de la red y su impacto socioeconómico, el sector cuenta con cerca de 55.000 despensas, almacenes y minimarkets distribuidos a lo largo del territorio nacional. Esta densa red de distribución no solo garantiza la seguridad alimentaria en zonas urbanas y rurales, sino que constituye una fuente directa de ingresos y autoempleo para decenas de miles de familias paraguayas.
En cuanto a las razones de preferencia frente al supermercadismo formal, el análisis destaca tres factores determinantes:
- Compra fraccionada y cotidiana: El consumidor paraguayo acude a la despensa múltiples veces por semana para adquirir porciones o empaques pequeños ajustados a la liquidez del día.
- Ahorro en desplazamiento: La ubicación a pasos de la vivienda elimina costos de transporte público o combustible para traslados hacia hipermercados.
- La «libreta» o fiado: La relación de confianza entre el tendero y el vecino permite acceder a un crédito informal de corto plazo que amortigua los días previos al cobro del salario.
Respecto a la estrategia de las empresas de consumo masivo y distribuidoras, el peso de este canal obliga a las marcas de alimentos, bebidas y productos de limpieza a desplegar rutas logísticas intensivas para asegurar el abastecimiento directo de las despensas, donde se decide la compra efectiva de la mayoría de la población.
RealRisk / Fuente: MIC