Costa Rica, reconocido por su estabilidad institucional y económica, ha logrado una destacada transformación de su modelo productivo, pasando de ser un exportador agrícola a un referente en tecnología, liderando exportaciones con dispositivos médicos (43%) y semiconductores. Este año, al asumir la presidencia de la OCDE, el país reafirma su apuesta por el comercio abierto y la sostenibilidad, destacando su liderazgo en iniciativas como el turismo sostenible y su matriz energética, compuesta en un 98% por fuentes renovables.
El ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, destacó que la clave del éxito radica en una inversión decidida en educación y la integración a cadenas de valor globales. Este enfoque permite a Costa Rica competir en un contexto internacional cada vez más proteccionista, abogando por un comercio justo y sostenible junto a socios clave como la Unión Europea.
En cuanto a inclusión económica, el país mantiene acuerdos comerciales con dos tercios del PIB mundial, brindando confianza a inversores extranjeros. Además, su enfoque hacia la sostenibilidad le posiciona como aliado estratégico para empresas comprometidas con la descarbonización. Según Tovar, «la combinación de educación, comercio abierto y sostenibilidad ha sido la receta para nuestra prosperidad».
Costa Rica se consolida como un ejemplo en Latinoamérica, demostrando cómo la inversión en talento humano, energías renovables y apertura comercial puede traducirse en desarrollo económico y bienestar social. Con retos como el cambio climático y el proteccionismo global, el país sigue liderando con convicción hacia un futuro más inclusivo y sostenible.
RealRisk / Fuente: OCDE