Consumidor colombiano pone el precio por encima de la marca y otros valores

Según el estudio EY Future Consumer Index 2025, más del 56% de los colombianos prioriza el precio al tomar decisiones de compra, lo que evidencia una marcada sensibilidad al costo de vida. Al mismo tiempo, el informe muestra que un 45% opta por marcas más económicas con calidad similar y que un 54% considera cambiar a marcas propias en productos frescos. Aunque valores como sostenibilidad y salud ganan terreno, la relación costo-beneficio sigue siendo el filtro principal en el país.

El informe revela un cambio profundo en el comportamiento del consumidor colombiano, donde el 56% prioriza el precio como el factor más determinante en sus decisiones de compra. Esta tendencia refleja el impacto de la inflación y la presión económica que aún sienten los hogares, impulsando una búsqueda constante por maximizar el valor de cada gasto.

Según el estudio, el 45% de los consumidores prefiere marcas más económicas siempre que mantengan una calidad similar, mientras que el 54% estaría dispuesto a migrar hacia marcas propias o de distribuidor. Esta apertura demuestra un menor apego a las marcas tradicionales y una mayor disposición a explorar opciones más asequibles dentro del mercado.

El informe también destaca que el consumidor colombiano se ha vuelto más racional y planificador. Las compras impulsivas pierden terreno frente a decisiones más informadas, apoyadas en la comparación de precios, el seguimiento de promociones y la optimización de los presupuestos familiares.

Otro hallazgo importante es que, aunque el precio domina, otros valores comienzan a ganar relevancia. Aspectos como la sostenibilidad, el bienestar y la innovación son factores que influyen cada vez más en el consumo, especialmente entre los segmentos jóvenes y urbanos. Sin embargo, estos criterios no superan aún la necesidad de ahorro.

EY identifica que el consumidor actual está transitando hacia un perfil más consciente y estratégico, capaz de equilibrar sus decisiones entre el costo y la conveniencia. Este cambio desafía a las marcas a repensar sus estrategias de comunicación y a ofrecer propuestas más transparentes, accesibles y coherentes con la realidad económica del país.

Finalmente, el estudio concluye que el nuevo ADN del consumidor colombiano se caracteriza por una búsqueda constante de valor, una menor fidelidad a las marcas y una exigencia creciente hacia la calidad y el servicio. En este contexto, las empresas que logren combinar precios competitivos con experiencias de compra positivas serán las que mantendrán la preferencia del consumidor en los próximos años.

RealRisk/ Fuente: EY Future Consumer Index 2025