En Venezuela, el consumo se desploma antes de la Navidad y las ventas quedan estancadas

El consumo en Venezuela mostró un comportamiento débil y estancado en diciembre de 2025, pese a que este mes suele concentrar un aumento significativo en las compras debido al “Black Friday” y las festividades de fin de año. Según informes periodísticos, aunque los centros comerciales como el Sambil de Chacao en Caracas estuvieron concurridos, la afluencia no se tradujo en un volumen visible de compras, lo que indica que los consumidores estuvieron más en el rol de espectadores que de compradores activos.

Este retroceso en el consumo de fin de año supone un marcado contraste con el comportamiento observado en 2024, cuando el sector comercial aún logró una expansión anual cercana al 5%, dentro de un contexto relativamente estable para ese entonces. En 2025, sin embargo, las ventas minoristas se han frenado de manera preocupante, llevando al crecimiento acumulado anual a un marginal 0,28%, una cifra que prácticamente equivale a estancamiento económico en el comercio.

El deterioro de la demanda interna se da en un contexto económico complejo para Venezuela, donde factores como la volatilidad cambiaria, la presión inflacionaria, con cifras elevadas que persisten en el país, y los bajos ingresos reales continúan erosionando la capacidad de compra de los hogares. Aunque no existen cifras oficiales actualizadas, analistas independientes han monitoreado estas tendencias y señalan que la combinación de incertidumbre económica, precios en alza y gran parte de la población con ingresos limitados reduce la propensión al gasto en bienes y servicios durante una época del año que usualmente dinamiza el comercio.

Este estancamiento del consumo es sintomático de un entorno económico más amplio de contracción o baja demanda interna, reflejo de una crisis estructural que ha afectado al país en los últimos años. La falta de dinamismo comercial en un mes clave de ventas evidencia que, incluso en temporadas tradicionalmente fuertes, los hogares venezolanos enfrentan restricciones presupuestarias significativas y menor poder de compra.

En resumen, la caída del consumo minorista en Venezuela en el periodo navideño de 2025 muestra que los patrones tradicionales de gasto se han deteriorado, con ventas estancadas incluso en meses de alta expectativa de compra, reflejando un entorno económico que continúa siendo desafiante para la recuperación de la demanda interna.

RealRisk/ Fuente: ANSA