Un reciente estudio titulado Under Pressure, Consumers Shift Their Spending, elaborado por Boston Consulting Group (BCG), revela que un 52% de los consumidores colombianos espera aumentar su gasto total en los próximos seis meses, incluso frente a un contexto marcado por preocupaciones económicas, inflación persistente y tensiones geopolíticas. Esta expectativa representa un incremento frente al 40% registrado en septiembre de 2024, lo que indica un cambio notable en las proyecciones de gasto de los hogares del país.
Según el informe, esta intención de mayor gasto se concentra particularmente en categorías como viajes de ocio, alimentos básicos y productos de cuidado personal, reflejando prioridades claras de los consumidores a medida que planean sus decisiones de compra para 2026. Por el contrario, segmentos como snacks empacados y bebidas alcohólicas son los únicos que muestran expectativas de contracción en el horizonte de seis meses analizado.
El estudio también identifica cambios en la forma en que los consumidores colombianos toman decisiones de compra. Herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial (IA) están siendo utilizadas con mayor frecuencia, cerca del 46% de los encuestados afirma emplear IA para evaluar productos y marcas, lo que sugiere una evolución en la estrategia de compra más que una simple predisposición al gasto.
Este comportamiento surge en un contexto económico donde, a pesar de desafíos como una inflación aún presente y debates en torno a la situación fiscal, el consumo privado ha sido un motor clave de la economía colombiana, mostrando cierta resiliencia y dinamismo. Datos de gasto de hogares recientes indican que el consumo ha mostrado crecimiento en varios periodos del año, consolidando su papel dentro de la recuperación económica nacional.
No obstante, persisten factores de incertidumbre que condicionan las decisiones de gasto, tales como la evolución de los precios, los niveles de ingreso real y las expectativas sobre empleo, lo que podría llevar a los consumidores a ajustar sus hábitos de compra de forma más estratégica, priorizando valor, comparando opciones y seleccionando con mayor cuidado las categorías en las que destinarán su presupuesto.
En suma, la proyección de aumento de gasto entre los consumidores colombianos refleja un equilibrio entre optimismo moderado y cautela racional, en un entorno económico que combina señales de recuperación con preocupaciones estructurales.
RealRisk/ Fuente: Boston Consulting Group (BCG)