En Chile, el Banco Central redujo la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos hasta el 4,5%, en una decisión unánime del Consejo de la entidad monetaria, en línea con las expectativas del mercado financiero. Este fue el movimiento más reciente en un ciclo de flexibilización de la política monetaria que se ha venido dando en 2025, con el objetivo de acompañar la convergencia de la inflación hacia la meta de 3% y responder a señales de desaceleración en la presión de precios.
Según el comunicado oficial, el recorte se fundamentó en que la inflación se ha reducido más rápidamente de lo proyectado en septiembre, en un contexto local y global algo más favorable de lo anticipado. El Banco Central incluso proyecta que la inflación anual podría alcanzar la meta del 3% en el primer trimestre de 2026, lo que implica una normalización de las dinámicas de precios tras la volatilidad observada en años recientes.
El movimiento de política monetaria también estuvo respaldado por una actividad económica que se ha comportado en línea con las expectativas, con una inversión relativamente dinámica en algunos sectores. El recorte fue anticipado por analistas y operadores, según encuestas previas, lo que sugiere que los mercados habían incorporado esta acción en sus precios y expectativas financieras.
Este ajuste llega en un contexto donde los riesgos de inflación parecen moderarse, pero las autoridades mantienen una postura cauta frente a la evolución de la economía global y las condiciones financieras internacionales. El banco también prepara su Informe de Política Monetaria (IPoM) con proyecciones actualizadas de inflación, crecimiento y otros indicadores macroeconómicos para el cierre de 2025 y el año entrante.
La reducción de la tasa a 4,5% se convierte en un elemento relevante para los mercados financieros y la economía real chilena, ya que influye en los costos de financiamiento de hogares y empresas, en la dinámica de crédito y en las decisiones de inversión. A medida que la inflación converge hacia su objetivo y las condiciones económicas se estabilizan, esta política monetaria más laxa podría respaldar tanto la recuperación del gasto privado como la inversión productiva.
En resumen, el Banco Central de Chile adelantó el recorte de tasas que el mercado esperaba, en un contexto de inflación más baja y condiciones económicas moderadamente favorables, marcando otro paso en la normalización de la política monetaria tras un período de ajustes prolongados.
RealRisk/ Fuente: Banco Central de Chile