En Costa Rica, el Banco Central reduce la tasa de política monetaria al 3,25%

En Costa Rica, la Junta Directiva del Banco Central (BCCR) decidió en la última reunión de política monetaria de 2025 reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, ubicándola en 3,25% anual a partir del 19 de diciembre de 2025. Esta decisión forma parte de un ciclo de flexibilización monetaria observado durante el año, en el que la TPM pasó de 4% al inicio de 2025 a niveles progresivamente menores tras análisis de las condiciones económicas locales.

La reducción de la tasa respondió principalmente a la expectativa de inflación a la baja y a la evidencia de presiones deflacionarias en la economía costarricense. La inflación general medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una variación interanual negativa en noviembre, marcando una situación inusual donde los precios disminuyen levemente en lugar de subir. Además, las expectativas de inflación para los próximos 12 y 24 meses se mantienen dentro o por debajo de los rangos objetivo, lo que permitió al Banco Central adoptar una postura monetaria más laxa dentro de un marco neutral.

Durante 2025, el BCCR aplicó tres reducciones acumuladas de la TPM: de 4% a 3,75% en julio, luego a 3,50% y finalmente a 3,25% en diciembre, reflejando la evolución de las condiciones de precios y las proyecciones económicas. Este ajuste gradual en la política monetaria busca responder a una inflación moderada y expectativas bien ancladas, sin dejar de preservar la estabilidad macroeconómica del país.

La TPM es una herramienta clave de política monetaria, ya que influye en las tasas de interés de préstamos, créditos hipotecarios y otras operaciones financieras. Un recorte de la tasa puede traducirse en mayor liquidez y menores costos de financiamiento para empresas y hogares, incentivando el consumo y la inversión cuando las condiciones lo permiten. No obstante, el Banco Central ha enfatizado que la reducción adoptada está alineada con su objetivo de estabilidad de precios, manteniendo un enfoque prudente pese a la flexibilización.

La decisión de reducir la TPM a 3,25% se coloca en el contexto de una economía costarricense donde los precios han mostrado una trayectoria moderada, con presiones inflacionarias disminuidas y las expectativas de mercado ajustadas. Este recorte, aunque anticipado por analistas y agentes financieros, representa una señal de que el Banco Central está dispuesto a ajustar su postura monetaria en respuesta a datos reales y proyecciones confiables, buscando facilitar condiciones favorables para la actividad económica sin comprometer la estabilidad de largo plazo.

RealRisk/ Fuente: Banco Central de Costa Rica