En Paraguay, el gasto salarial crece más rápido que el gasto social

En Paraguay, la ejecución presupuestaria muestra una dinámica distinta entre los componentes del gasto público al cierre de noviembre de 2025. La ejecución del gasto social de la Administración Central aumentó un 4,9% interanual, alcanzando PYG$32,6 billones de guaraníes (aproximadamente USD$4.307 millones), de acuerdo con el informe del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Esta partida incluye los recursos destinados a sectores como educación, salud, promoción y acción social, así como programas emblemáticos que atienden necesidades básicas de la población, representando cerca del 97% del gasto social total.

Sin embargo, cuando se analiza el componente de gasto salarial, que comprende las transferencias para el pago de salarios y remuneraciones de empleados públicos, se observa un ritmo de crecimiento más marcado. Las transferencias salariales crecieron hasta un 9,0% en el mismo periodo, elevando el monto de PYG$19,3 billones en 2024 a alrededor de PYG$21 billones en 2025, lo que representa un incremento de PYG$1,7 billones (alrededor de USD 230,5 millones) en términos nominales. Este crecimiento es casi el doble del observado en el gasto social general y revela una mayor presión fiscal asociada al componente salarial del presupuesto estatal.

La distribución del gasto social muestra que una parte significativa se concentra en programas sociales como educación, salud pública, campaña “Hambre Cero en las escuelas”, y apoyos como Tekoporã Mbarete y pensiones universales para adultos mayores. A pesar de ello, la prioridad fiscal promedio del gasto social se mantiene alrededor del 55%, con el 2025 mostrando cerca del 54% del gasto social destinado a estos programas, lo que indica que más de la mitad de los recursos sociales siguen fluyendo hacia servicios básicos y transferencias que apoyan a la población.

Por otro lado, el aumento más pronunciado en el gasto salarial refleja presiones internas en la estructura de remuneración pública, en parte explicadas por incrementos de ingresos y ajustes propios de la nómina estatal, así como por las obligaciones de fin de año, incluida la liquidación de aguinaldos que podrían impulsar aún más estos montos hacia el cierre del ejercicio fiscal.

Esta divergencia entre el crecimiento del gasto social y el gasto salarial plantea debates sobre prioridades fiscales, eficiencia del gasto y sostenibilidad presupuestaria en el mediano plazo, especialmente en un contexto donde los recursos públicos enfrentan tensiones entre la atención de necesidades sociales y las obligaciones con el personal del sector público.

RealRisk/ Fuente: Ministerio de Economía y Finanzas