Las claves del consumo en América Latina en 2026 pasan por valor eficiencia y polarización

El consumo en América Latina entra a 2026 con una dinámica más selectiva: eficiencia, búsqueda de valor y polarización se consolidan como ejes estructurales de compra, en un contexto de hogares reconfigurados, cambios demográficos y estilos de vida en evolución. Tras 11 trimestres consecutivos de crecimiento, el volumen de bienes de alta rotación empieza a moverse hacia una mayor estabilidad y muestra desaceleración en la mayoría de mercados a lo largo de 2025.

El ajuste se ve en la rutina de compra. La inflación empujó a muchos hogares a compensar el alza de precios reduciendo la frecuencia y el número de unidades por visita, con más planeación y cautela en entornos de incertidumbre y ciclos electorales. Al mismo tiempo, los compradores recorren un mayor número de canales antes de cerrar la compra, comparando precios, formatos y oportunidades con una lógica cada vez más táctica.

En ese terreno, la relación costo-beneficio se volvió el criterio dominante y reordenó el mercado por franjas de precio. Crecen las marcas económicas y las marcas propias, mientras el segmento intermedio pierde participación; la conveniencia también se redefine con el avance de formatos mayoristas y tiendas de descuento en penetración y frecuencia. En el mapa regional, los mayoristas resaltan en Brasil y Argentina, mientras los descuentos toman protagonismo en Ecuador, México y Colombia.

El comercio electrónico gana tracción como vector estratégico para 2026, impulsado especialmente por cuidado personal y por una competencia más intensa entre plataformas globales y regionales, que acelera inversiones en logística, surtido y experiencia. Aunque parte de una base menor que el canal físico, sigue atrayendo nuevos compradores y aporta de manera desproporcionada al crecimiento total del mercado de consumo masivo, elevando la exigencia de ejecución omnicanal para marcas y retailers.

El cambio también es cualitativo: la lealtad se vuelve más difícil de conquistar y sostener, mientras el consumidor alterna entre ahorro e indulgencia según la ocasión. En 2025, el promedio de compra de marcas propias llegó a 106 productos, con 5% de crecimiento en frecuencia. La salud gana espacio: 46% de los hogares busca reducir azúcar y la penetración de productos bajos o sin azúcar sube con fuerza (Brasil 35% en 2019 a 71% en 2025; México 38% a 67%; Ecuador 44% a 74%). La demanda por proteínas se mantiene ( 55% planea sostener consumo y 11% aumentarlo) y mascotas se afianza como motor resiliente: cerca de 25% de la población tiene 50+, hogares de una o dos personas rondan 20%, y el segmento crece 9% en valor y 7% en unidades en el último año.

En el siguiente enlace puedes encontrar todo el informe:
Crecimiento en la era de los shoppers intencionales – Beyond Omnichannel Grocery-ESP (p)

RealRisk/ Fuente: Worldpanel by Numerator