José Antonio Kast presentó el gabinete que lo acompañará desde el 11 de marzo, fecha en la que iniciará su gobierno. El nombramiento más observado fue el de Jorge Quiroz como ministro de Hacienda, después de que el propio Kast hubiera anticipado su designación ante empresarios. Quiroz, con doctorado en Duke, fue el principal asesor del programa económico del presidente electo.
El aterrizaje de Quiroz en finanzas públicas llega con un diagnóstico duro sobre la economía chilena, que describió como una etapa de “decadencia”. Su hoja de ruta propone recuperar dinamismo atacando frentes como seguridad, desregulación, rebaja del impuesto corporativo y un ajuste fiscal, este último particularmente polémico durante la campaña. Al anunciar el gabinete, Kast resumió el tono político del nuevo ciclo con una frase: “Vamos a recuperar y reconstruir Chile”.
En el frente productivo, Kast designó a Daniel Mas al mando de Fomento Económico y también de Minería, un sector clave en el mayor productor mundial de cobre y segundo de litio. Mas venía de ocupar una vicepresidencia en la CPC, la principal cúpula empresarial del país, lo que refuerza la señal de coordinación directa con el sector privado para empujar inversión y ejecución.
La Cancillería quedará en manos de Francisco Pérez-Mackenna, ejecutivo que dirigió por casi tres décadas la matriz de negocios de la familia Luksic. El nombramiento sugiere una diplomacia económica con fuerte anclaje empresarial, en un momento en el que la agenda comercial, la inversión y el posicionamiento internacional se vuelven determinantes para sostener crecimiento y confianza.
En seguridad, una promesa central de campaña, el gabinete incorpora a Trinidad Steinert como ministra de Seguridad Pública. Steinert se desempeñaba como fiscal jefe de una región del norte del país, y su llegada busca dar músculo institucional a la prioridad declarada de combatir la criminalidad desde el primer día de la administración.
RealRisk/ Fuente: Gobierno de Chile