El ministro de Hacienda entrante de Chile, Jorge Quiroz, ajustó el marco de expectativas sobre el recorte de gasto comprometido en campaña. En una entrevista, señaló que la reducción del gasto público por US$6.000 millones podría ejecutarse en un periodo más largo que los 18 meses prometidos, y ubicó un horizonte de 24 meses para concretarlo, sujeto a que se acelere la economía y se sostenga el ancla fiscal.
Quiroz condicionó ese cronograma a tres variables: que el crecimiento pase de alrededor de 2,5% este año a 4% hacia el final de la administración, que la deuda pública no supere 45% del PIB y que las autoridades logren un equilibrio fiscal estructural. En ese contexto, las proyecciones de crecimiento siguen siendo un punto clave del debate: el Banco Central estima expansión de hasta 3%, mientras que economistas consultados por la autoridad monetaria anticipan 2,5%.
La hoja de ruta que describe el futuro ministro se apoya en un repunte de la actividad durante el segundo semestre, impulsado por la liberación de miles de millones de dólares en proyectos de inversión pendientes. Bajo ese escenario, prevé que el mercado laboral se fortalecería en los próximos 12 a 24 meses con la recuperación de unos 200.000 empleos, y que la administración entrante buscará cambios significativos con foco en simplificación regulatoria y recorte de impuestos corporativos.
En paralelo, Quiroz reiteró que la producción minera podría aumentar 10% en un periodo de 12 a 24 meses solo con cambios administrativos, y que otra prioridad será diseñar políticas para impulsar servicios basados en conocimiento. A la agenda económica se sumó el frente de reconstrucción por los incendios forestales recientes, cuyo costo estimó entre US$300 millones y US$600 millones, un componente adicional de presión sobre las finanzas públicas.
El planteamiento llega en la antesala del cambio de gobierno: el presidente electo José Antonio Kast lo nombró ministro el 20 de enero y la nueva administración asumirá el 11 de marzo. Con esas fechas como telón de fondo, el mensaje combina una señal procrecimiento, vía inversión y productividad, con un ajuste fiscal más gradual, pero atado a metas explícitas de crecimiento, deuda y balance estructural.
RealRisk/ Fuente: Diario el Mercurio