El consumo en Colombia no se contrajo: se volvió más inteligente

Para 2026, el consumo masivo en Colombia se rige por una nueva lógica de eficiencia donde el comprador aprendió a decidir mejor en lugar de simplemente consumir menos. Este cambio se refleja en una reducción de la frecuencia de compra, aunque cada visita al punto de venta se vuelve más relevante al concentrar más unidades y gasto por ocasión. En términos de misiones de compra para el periodo MAT septiembre 2025 frente al año anterior, las ocasiones de tipo urgente cayeron un 11,6% y las diarias un 4,4%, pero las unidades por acto en estas mismas categorías crecieron un 22% y un 8% respectivamente.

La estructura del mercado muestra que los formatos pequeños y medianos son ahora el motor principal del sector, aportando el 80% del crecimiento total en valor del consumo masivo. El consumidor ajusta el tamaño de sus compras para mantener el acceso a las marcas y categorías sin abandonar el consumo habitual. En este entorno, las misiones de compra de abastecimiento o «stock up» aumentaron su frecuencia en un 7,2%, mientras que las de relleno o «fill in» subieron un 2,1%, evidenciando una planificación más robusta del presupuesto del hogar que prioriza el valor por ocasión.

La convivencia entre marcas propias y productos premium define la búsqueda de valor real en el carrito colombiano. Las marcas privadas ganan penetración y participación en valor al integrarse en misiones cotidianas bajo un mayor nivel de confianza por parte del shopper. Simultáneamente, los productos premium mantienen su crecimiento siempre que comuniquen beneficios claros, confirmando que el comprador no busca la opción más barata, sino la que ofrece el mejor valor percibido. En el rubro de cuidado personal, el share de valor presencial es del 25% frente al 5% en e-commerce, mientras que en aseo personal las cifras son del 16% y 10% respectivamente.

El canal digital se consolida como un hábito para la mayoría de los colombianos, con un 60% de la población realizando compras a través de e-commerce. Las transacciones en este canal presentan tickets significativamente superiores a los medios físicos; por ejemplo, en la categoría de mascotas el gasto es 4,4 veces mayor. Para productos como acondicionadores, jabón de tocador y cremas faciales, el ticket es 2,4 veces superior, mientras que en productos básicos como aceite, papel higiénico y sal de mesa la diferencia es de 1,5 veces en comparación con los canales no digitales.

Este nuevo panorama se completa con una tendencia creciente hacia el bienestar y la indulgencia, donde el comprador busca equilibrar el cuidado personal con placeres cotidianos sin restringirse excesivamente. Las marcas y retailers enfrentan el reto de justificar cada salida de compra de un shopper más exigente, adaptando sus portafolios a misiones concretas y ofreciendo propuestas de valor que trasciendan el precio. La oportunidad de crecimiento hacia 2026 radica en leer correctamente estos momentos de consumo y actuar sobre la base de una omnicanalidad que priorice la experiencia y el ahorro inteligente

A continuación, el informe completo:

RealRisk/ Fuente: Worldpanel by Numerator