En un movimiento estratégico para consolidar el nuevo marco legal petrolero, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este jueves a una alta delegación de la República de Indonesia en el Palacio de Miraflores. El foco central de la reunión fue el establecimiento de alianzas con la empresa estatal Pertamina Internacional Exploración y Producción (PIEP), aprovechando las ventajas competitivas que ofrece la Reforma Parcial a la Ley de Hidrocarburos promulgada el mismo día. Este acercamiento busca unir el potencial de Indonesia como el mayor consumidor energético del sudeste asiático con las vastas reservas de hidrocarburos de Venezuela.
La delegación indonesia estuvo encabezada por Syamsu Yudha, representante de PIEP, y el embajador Firky Cassidy, quienes discutieron proyectos de inversión en áreas donde Venezuela ha logrado elevar su producción a 1,2 millones de barriles diarios. Por la parte venezolana, el equipo negociador incluyó figuras de alto nivel como Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional; Calixto Ortega, vicepresidente sectorial de Economía; y Héctor Obregón, presidente de PDVSA. La presencia de este gabinete técnico subraya la importancia que Caracas otorga a Indonesia como socio estratégico en su búsqueda por diversificar los mercados de exportación.
Desde una perspectiva empresarial, la participación de Pertamina es significativa, ya que la empresa cuenta con un robusto historial en exploración y producción global. El interés de Indonesia se centra no solo en el crudo, sino también en las reservas de gas, donde Venezuela ocupa la cuarta posición a nivel mundial. Para los inversionistas indonesios, el nuevo marco legal representa un incentivo al permitir mayor autonomía operativa y comercial, lo que facilita la integración de tecnologías avanzadas para la recuperación de campos maduros y el desarrollo de nuevos yacimientos.
Finalmente, el gobierno venezolano ha enfatizado que esta cooperación es una señal de que «ningún sector nacional productivo se siente por fuera» del nuevo modelo energético. Con la puesta en marcha de esta alianza, se espera que el flujo de capital proveniente de Asia ayude a estabilizar la economía nacional y fortalezca la infraestructura de PDVSA. Este encuentro binacional no solo reafirma la soberanía sobre los recursos, sino que posiciona a Venezuela como un destino atractivo para las economías emergentes que buscan asegurar su suministro energético a largo plazo en un mercado global volátil.
RealRisk/ Fuente: Gobierno de Venezuela