Economía chilena cierra con un crecimiento del 1,7% en diciembre

La actividad económica en Chile finalizó el año anterior con una nota positiva que desafió los pronósticos más conservadores. Según los datos del Banco Central de Chile, el Imacec de diciembre creció un 1,7% en comparación con el mismo mes del año previo. Esta cifra se sitúa por encima del consenso de los economistas, quienes esperaban una expansión más moderada. El resultado es visto como una señal de resiliencia del aparato productivo chileno frente a las restrictivas condiciones financieras que marcaron gran parte del año.

El principal motor de este crecimiento fue el sector de servicios, que mostró un desempeño sólido impulsado por el consumo interno y las actividades profesionales. Asimismo, la producción de bienes, especialmente en el ámbito industrial, contribuyó favorablemente al indicador, compensando la volatilidad que suele presentar el sector minero. La fuente destaca que, tras una serie de meses de estancamiento, la economía chilena ha logrado encadenar cifras positivas que sugieren el inicio de un ciclo de recuperación más estable y menos dependiente de factores externos.

Desde el punto de vista del análisis de mercado, este crecimiento del 1,7% impacta directamente en las expectativas de política monetaria. Al mostrar una actividad más dinámica de lo previsto, el Banco Central cuenta con un margen distinto para evaluar el ritmo de recorte de las tasas de interés. Los analistas citados en la nota subrayan que, si bien la cifra es positiva, el desafío para 2026 será trasladar este impulso de los servicios hacia la inversión fija y la construcción, sectores que aún muestran signos de rezago frente a la industria y el comercio.

Finalmente, el informe concluye que el dato de diciembre permite que el Producto Interno Bruto (PIB) anual de Chile cierre en terreno positivo, alejando los temores de una contracción técnica que se barajaron a mitad de año. Este resultado mejora la confianza de los consumidores y de las empresas, quienes inician el nuevo periodo con una base de crecimiento más firme. La economía chilena demuestra así su capacidad de adaptación, posicionándose nuevamente como una de las plazas más estables de la región a pesar de las presiones inflacionarias globales.

RealRisk/ Fuente: Banco Central de Chile