Costa Rica registra en enero 2026 su mayor caída de precios al consumo desde mediados de 2023

En enero de 2026, Costa Rica registró una acentuada deflación interanual del 2,5%, la cifra más baja desde agosto de 2023. El descenso fue impulsado principalmente por la caída en los precios de alimentos, bebidas no alcohólicas y vivienda. A nivel mensual, el índice de precios al consumidor retrocedió un 0,96%, revirtiendo la tendencia alcista de diciembre y consolidando un escenario de presiones inflacionarias negativas en la economía nacional.

La economía de Costa Rica ha iniciado el año 2026 con una profundización en la tendencia a la baja de los precios al consumidor. Según los datos más recientes, los precios registraron un retroceso interanual del 2,5% durante el mes de enero, lo que representa una aceleración en la caída en comparación con el descenso del 1,2% observado en el mes de diciembre. Esta lectura se posiciona como la cifra más débil que ha experimentado el país desde agosto de 2023, marcando un hito en el comportamiento deflacionario reciente.

Uno de los factores determinantes para este resultado fue el comportamiento del rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas. Este sector experimentó una reducción sustancial en las presiones de precios, pasando de una caída anual del 3,0% en diciembre a una contracción mucho más pronunciada del 7,9% en enero. Esta variación sugiere un alivio directo en los costos de consumo básico para la población, situándose como el principal motor del descenso del índice general.

Asimismo, el sector de la vivienda mostró un cambio de tendencia significativo que contribuyó al panorama económico actual. Tras haber registrado un incremento del 0,9% en el mes de diciembre, los precios asociados a la vivienda cayeron un 0,7% interanual en enero. Este paso de una zona de crecimiento a una de contracción refleja un enfriamiento en los costos operativos y habitacionales dentro del mercado costarricense.

En lo que respecta a la variación mensual, el Índice de Precios al Consumidor mostró una disminución del 0,96% en enero. Este dato contrasta con el ligero incremento del 0,08% que se había percibido en el último mes del año anterior. El cambio de dirección en la medición mensual confirma que la tendencia de abaratamiento no solo se mantiene respecto al año pasado, sino que se ha intensificado en el corto plazo.

Estos movimientos en los indicadores de precios tienen implicaciones directas en el sector retail y de consumo masivo, donde la marcada deflación en alimentos obliga a un ajuste en las estrategias de precios y márgenes. La magnitud de la caída interanual del 2,5% subraya un escenario de baja demanda o de una oferta robusta que continúa presionando los precios hacia niveles no vistos en más de dos años.

RealRisk / Fuente: Banco Central de Costa Rica