El consumo en Colombia durante 2025 creció un 14%, sumando $66,4 billones según Bancolombia. El informe, basado en 8,3 millones de clientes, resalta una reactivación impulsada por millennials y sectores de bienestar como belleza y gastronomía. Aunque el efectivo impera, los pagos electrónicos en capitales revelan un cambio en las prioridades de los hogares y una mayor capacidad de gasto frente al año anterior.
El comportamiento del gasto en Colombia durante el año 2025 mostró señales de un dinamismo significativo, según el más reciente reporte de la herramienta Plink de Bancolombia. Basado en los movimientos de 8,3 millones de usuarios de tarjetas de crédito y débito, el estudio reveló que el monto total de las transacciones ascendió a $66,4 billones. Esta cifra representa un incremento del 14% frente a los $58 billones registrados en 2024, lo que sugiere una mayor resiliencia de la demanda interna frente a los desafíos macroeconómicos del periodo.
Más allá del aumento en el valor total, el volumen de operaciones también experimentó un alza importante al registrar 561,8 millones de transacciones, un 7,8% más que el año anterior. Este fenómeno evidencia que el monto promedio por cada compra fue superior en 2025, lo que refleja tanto una mayor capacidad de gasto como el ajuste de los precios en diversas categorías de bienes y servicios. El uso de medios de pago electrónicos continúa ganando terreno, permitiendo una trazabilidad detallada de los hábitos de consumo en los estratos de ingreso medio.
Geográficamente, el consumo se concentró con fuerza en las principales zonas urbanas del país. Bogotá lideró el listado nacional con una facturación superior a los $15 billones derivados de 140 millones de transacciones. Le siguieron Medellín, con ventas por más de $11 billones, y Cali, que alcanzó los $5 billones. Barranquilla y Cartagena también mostraron cifras destacadas con $3,7 billones y $1,9 billones facturados respectivamente, consolidando a las capitales como los motores principales de la actividad comercial nacional.
En cuanto a las categorías de gasto, el informe resalta una clara inclinación de los consumidores hacia el bienestar y el estilo de vida. El sector de belleza encabezó el crecimiento con un aumento del 14,59%, seguido muy de cerca por el rubro de campo y mascotas con un 14,52%. Asimismo, la salud registró un incremento del 14,19% en el número de transacciones, mientras que el sector de deportes avanzó un 10,99%. Estas cifras sugieren que el consumidor colombiano está priorizando el cuidado personal y el bienestar de su entorno inmediato.
El segmento de calidad de vida también mostró una recuperación notable, especialmente en el consumo social y del hogar. El gasto en comidas y bebidas creció un 18,57%, indicando un mayor dinamismo en experiencias presenciales y ocio, mientras que el sector de hogar y decoración aumentó un 16,41%. Por otro lado, la movilidad y el transporte crecieron un 11,51%, impulsados por el uso recurrente de plataformas digitales de desplazamiento urbano, mientras que el retail tradicional mantuvo un ritmo positivo del 9,82%.
Finalmente, el análisis demográfico otorga un papel protagónico a los millennials, quienes concentraron la mayor proporción del gasto total. Este grupo poblacional representó el 44,46% de las compras en el caso de las mujeres y el 42,73% en los hombres, sobre un monto total de $66,1 billones. En contraste, la Generación X mantuvo una participación de entre el 30% y 33%, mientras que los centennials y adultos mayores reportaron niveles de consumo digital más bajos, confirmando que la población laboralmente activa sostiene la mayor parte de la reactivación económica.
A continuación, el informe publicado: