El histórico incremento del 23% en el salario mínimo impulsará el crecimiento económico de Colombia hasta un 3,5% en 2026, según proyecciones de Oxford Economics. No obstante, este estímulo al consumo privado disparará la inflación al 6,3%, obligando al Banco de la República a elevar las tasas de interés al 10,5%. El informe advierte sobre un déficit fiscal del 7,1% y riesgos estructurales en la deuda pública.

Oxford Economics ha revisado sus proyecciones para la economía colombiana, anticipando un crecimiento del PIB del 3,5% para el año 2026. Esta cifra supera significativamente el consenso del mercado, que se ubica en un 2,8%. El motor principal de este dinamismo será el incremento del 23% en el salario mínimo, una medida que actuará como un potente catalizador para el consumo privado. Se estima que el gasto de los hogares registre una expansión del 4,8% durante dicho periodo, fortaleciendo la demanda interna de bienes y servicios.
A pesar del optimismo en el crecimiento, el informe advierte sobre serias presiones inflacionarias derivadas de este choque de demanda. La firma proyecta que la inflación, que cerró el año anterior en un 5,1%, escalará hasta situarse en un 6,3% al finalizar 2026. Este nivel excede ampliamente el rango meta establecido por las autoridades monetarias, lo que representa un desafío para la estabilidad del costo de vida y el poder adquisitivo real de la población a mediano plazo.

Ante este panorama inflacionario, el Banco de la República se verá forzado a implementar un ciclo de endurecimiento monetario. Oxford Economics anticipa incrementos de hasta 125 puntos básicos en la tasa de intervención, llevándola a un nivel del 10,5% anual. Esta decisión busca frenar el exceso de gasto y contener el avance de los precios, aunque implica un encarecimiento del crédito que podría afectar la inversión empresarial y el financiamiento de proyectos a largo plazo.
En el ámbito de las finanzas públicas, la situación genera preocupación debido a un déficit fiscal proyectado del 7,1% del PIB para 2026. Esta cifra supera el objetivo gubernamental del 6,2% y se explica, en parte, por el rechazo de reformas tributarias y la posible anulación de medidas de emergencia. La firma subraya que el país ha fallado en consolidar su postura fiscal tras la pandemia, lo que mantiene la vulnerabilidad de las cuentas del Estado frente a choques externos.

La sostenibilidad de la deuda pública es otro punto crítico, con una proyección que la sitúa en el 64% del PIB. El informe destaca que el control de este indicador dependerá de la implementación de una consolidación fiscal bajo una administración que logre generar superávits primarios. Asimismo, se menciona la dependencia estructural de las exportaciones de hidrocarburos, que representan el 35% del total de ventas externas, como un factor de riesgo ante la prohibición de nuevos proyectos de exploración petrolera y gasífera.
Finalmente, el análisis a largo plazo advierte sobre un declive en el crecimiento potencial de Colombia hacia la década de 2050 debido al envejecimiento demográfico y la caída en la oferta laboral. Para el cierre de 2026, también se espera una corrección en el mercado cambiario, con una tasa de cambio promediando los $4.140 por dólar. El éxito económico del país quedará sujeto a la capacidad de gestionar las tensiones entre el fuerte consumo doméstico y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y monetario.


RealRisk / Fuente: Oxford Economics