Desafío presidencial: Reactivar la economía y bajar el desempleo o sufrir la derrota

El panorama político en Chile se encuentra estrechamente condicionado por los indicadores de la economía real y la gestión del mercado laboral. En una columna de análisis difundida por el medio BioBioChile, se profundiza en las complejidades institucionales que enfrenta el presidente de la República, José Antonio Kast. El documento plantea una tesis directa: la viabilidad futura de su proyecto político y la posibilidad de consolidar tres períodos consecutivos de gobernanza bajo principios liberales dependen exclusivamente de la velocidad con la que su equipo logre revertir el estancamiento económico y dinamizar la contratación de mano de obra.

De acuerdo con el análisis sectorial, las palancas estratégicas para activar este crecimiento estructural no requieren de fórmulas mágicas, sino de una acción enérgica contra la burocracia estatal (la denominada «permisología»). El autor subraya que el país cuenta con innumerables proyectos e inversiones, tanto nacionales como extranjeras, que permanecen congelados en los escritorios fiscales debido a trabas administrativas redundantes. Asimismo, se insta al Ejecutivo a asumir un rol proactivo mediante el diseño de nuevas concesiones de infraestructura pública y la licitación competitiva de yacimientos minerales inexplotados, medidas que inyectarían recursos frescos al fisco y descentralizarían el desarrollo hacia las regiones.

El trasfondo más complejo de la advertencia reside en el riesgo de estabilidad social y seguridad interna. La columna recuerda que mantener tasas elevadas de desocupación y precariedad económica genera un caldo de cultivo idóneo para el descontento masivo, abriendo una ventana de oportunidad para que grupos radicales intenten propiciar episodios de violencia o desestabilización similares a los del estallido social previo. Por lo tanto, mitigar la cesantía deja de ser una simple meta técnica de los ministerios de Hacienda y Trabajo para convertirse en una prioridad de seguridad nacional y supervivencia democrática.

Frente a esta encrucijada, el ensayo concluye demandando un liderazgo presidencial sustancialmente más audaz y determinado del que se ha exhibido hasta la fecha. Con los tiempos electorales y parlamentarios marchando en contra, La Moneda está obligada a alinear férreamente a sus bancadas en el Congreso, otorgar suma urgencia legislativa a las reformas pro-crecimiento y demostrar a los mercados globales que Chile conserva su seguridad jurídica y atractivo para los capitales. Solo mediante la ejecución inmediata de este plan de choque económico, la administración podrá eludir el escenario del fracaso y validar su modelo ante una ciudadanía que prioriza el empleo digno y la estabilidad por encima de las disputas ideológicas.

RealRisk / Fuente: BioBio Chile