La racionalidad del consumidor y el auge de hogares pequeños impulsan el comercio de proximidad (Paraguay)

El ecosistema del comercio minorista en Paraguay experimenta una transformación debido al auge del formato de cercanía. Las tiendas de conveniencia, caracterizadas por operar de lunes a lunes durante las 24 horas del día y por su ubicación estratégica a pocas cuadras de las zonas residenciales, registran una notable expansión. De acuerdo con los datos sectoriales provistos por las cadenas líderes del mercado, actualmente operan alrededor de 350 establecimientos bajo esta modalidad dentro del territorio nacional, respondiendo a una demanda urbana enfocada en la inmediatez.

Las implicaciones demográficas e institucionales aclaran los motivos detrás de este fenómeno comercial. El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, puntualizó que el crecimiento de los hogares unipersonales o compuestos por parejas jóvenes ha reconfigurado los volúmenes de adquisición de los usuarios, quienes ya no requieren un abastecimiento masivo. Este tipo de consumidor prefiere acudir a espacios compactos donde realiza compras esenciales rápidas de no más de 10 artículos por transacción, adquiriendo porciones reducidas como planchas de seis huevos en lugar de las presentaciones tradicionales de mayor volumen.

Desde la perspectiva del análisis del consumidor, las decisiones de compra en el país reflejan una evolución hacia criterios de mayor racionalidad. El gerente general de la consultora CCR, Mauricio Larrosa, expuso que los clientes buscan optimizar de forma simultánea el tiempo y el dinero, orientando sus decisiones hacia una mejor relación costo-beneficio. Esta conducta divide las funciones del mercado, delegando las compras voluminosas o de reposición periódica a los supermercados medianos y grandes, mientras que las superficies pequeñas de proximidad absorben las misiones urgentes de consumo inmediato.

A la par de la expansión de las pequeñas tiendas de conveniencia, el segmento del supermercadismo tradicional mantiene una sólida infraestructura en el país. Según los registros oficiales de la Capasu, Paraguay cuenta hoy en día con un estimado de 650 bocas de supermercados distribuidas a nivel nacional, resultado de un proceso de expansión territorial que ha mejorado significativamente el acceso comercial de los ciudadanos. El desafío de las empresas para las próximas etapas se concentrará en expandir dicha infraestructura fuera del área metropolitana de Asunción, sosteniendo precios competitivos mediante inversiones en logística y personal capacitado.

Las cifras de facturación respaldan el desempeño positivo del sector minorista a lo largo de los últimos meses de medición. El rubro registró un crecimiento neto del 2% en las ventas correspondientes al mes de enero, extendiendo una racha consecutiva de incrementos comerciales que, durante periodos específicos del año 2025, llegó a alcanzar variaciones de doble dígito a lo largo de cuatro meses seguidos. Esta resiliencia comercial demuestra la capacidad de adaptación de los formatos físicos para sostener el dinamismo interno a pesar de las complejidades del entorno económico.

Finalmente, las conclusiones sectoriales destacan la preeminencia de los canales presenciales frente a los canales digitales de comercio. A pesar del avance global de las plataformas electrónicas, el 95% de las compras en Paraguay se ejecutan dentro de los puntos de venta físicos, lo que confirma que el establecimiento comercial clásico sigue operando como el núcleo de la experiencia de compra del consumidor. De este modo, las tiendas de cercanía no se proyectan como una competencia destructiva para las grandes superficies, sino como un eslabón complementario que enriquece el servicio minorista.

RealRisk / Fuente: La Nación