Las marcas insurgentes lideran la innovación en el consumo masivo chileno

El ecosistema de consumo masivo (FMCG) en Chile vive un cambio estructural en las preferencias del anaquel. Según los análisis de la consultora Bain & Company, el mercado nacional se ha convertido en el entorno idóneo para el surgimiento de las marcas insurgentes: compañías de rápido crecimiento que crecen a ritmos de doble o triple dígito en categorías maduras, desafiando a los gigantes tradicionales de la industria.

En lo relativo al dinamismo en góndola y cuota de mercado en Chile, el informe destaca que, aunque estas marcas independientes representan menos del 5% de las ventas totales del retail chileno, son responsables de adjudicarse entre el 25% y el 30% del crecimiento neto de la categoría. Este fenómeno es especialmente visible en los pasillos de cadenas de supermercados como Walmart Chile (Lider), Cencosud (Jumbo/Santa Isabel) y SMU (Unimarc).

En cuanto a los factores impulsores específicos del mercado chileno, destacan tres catalizadores centrales:

  • Impacto de la Ley de Etiquetado (Sellos «ALTO EN»): Ha obligado a los consumidores a buscar alternativas sin sellos de advertencia. Las marcas insurgentes nacen formuladas sin sellos, ganando la preferencia inmediata de hogares que buscan opciones saludables.
  • Auge de la alimentación basada en plantas (Plant-Based) y funcional: Casos emblemáticos nacidos en Chile como NotCo (en mayonesas, leches y helados) o Wild Foods (en barras de cereal, proteínas y snacks saludables) han redefinido sus categorías mediante propuestas con propósito ambiental e ingredientes naturales.
  • Penetración digital y conveniencia: La alta adopción del comercio electrónico e integración con plataformas de quick-commerce (como Rappi y Cornershop/Uber Eats) permite a estas marcas probar productos rápidamente sin depender exclusivamente de grandes contratos de distribución iniciales.

Respecto a la reacción de la industria tradicional en el país, grandes grupos con presencia en Chile (como Carozzi, CCU, Nestlé, Unilever y Agrosuper) han respondido acelerando sus propios desarrollos de «etiqueta limpia» o adquiriendo directamente participación en estas startups para defender su cuota de mercado.

Por el lado de la proyección para el consumo masivo nacional, el informe concluye que el comprador chileno —cada vez más informado y exigente con la trazabilidad de los productos— continuará premiando a las marcas que combinen innovación rápida con sustentabilidad real.

RealRisk / Fuente: Bain & Company