La discusión en torno a la reforma del sistema tributario y la consolidación fiscal en Costa Rica suma un nuevo punto de tensión social y económico. De acuerdo con un análisis técnico difundido por la UCR, la propuesta de homologar la tarifa del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) aplicable a la canasta básica tributaria subiéndola de un tipo reducido del 1% a la tarifa general del 13% provocaría un marcado deterioro en el bienestar de las familias de menores ingresos.
El informe detalla la naturaleza regresiva del impuesto sobre el consumo. Dado que los hogares pertenecientes a los deciles de menores ingresos destinan una proporción significativamente mayor de su presupuesto mensual a la adquisición de alimentos e insumos de primera necesidad en comparación con los estratos de altos ingresos, cualquier incremento en la tasa impositiva actúa como una erosión directa sobre su liquidez inmediata. Las simulaciones del estudio concluyen que el impacto acumulado a lo largo de doce meses equivaldría a despojar a los hogares en pobreza extrema de cerca del 8% al 9% de sus ingresos anuales, lo que en términos prácticos significa la pérdida de casi un mes completo de poder de compra de alimentos.
Desde la perspectiva del consumo masivo y el comercio minorista (retail), una eventual equiparación del tributo causaría distorsiones inmediatas en la demanda. Se prevé una migración acelerada de los consumidores hacia marcas de menor precio, la reducción del volumen de compra por transacción y un aumento en las compras informales o no gravadas. Además, categorías clave de la canasta de alimentos como lácteos, granos básicos, carnes y aceites experimentarían caídas directas en el volumen de ventas al encarecerse de forma súbita para el consumidor final.
Los investigadores y analistas sociales enfatizan la necesidad de evaluar mecanismos alternativos de recaudación fiscal o esquemas de devolución compensatoria del IVA a las familias vulnerables antes de aplicar incrementos generalizados en los bienes de primera necesidad. El reporte concluye que, de implementarse el ajuste sin compensaciones directas, Costa Rica sufriría un retroceso en sus indicadores de pobreza monetaria y un incremento en la brecha de desigualdad socioeconómica.
RealRisk / Fuente: UCR