El sector retail en Chile ha decidido poner fin a un periodo de cautela financiera, proyectando un ambicioso plan de inversiones que suma US$1.800 millones para el cierre del año 2026. Este giro estratégico se produce tras varios ejercicios marcados por el control de gastos y el fortalecimiento de los balances tras la pandemia. Las principales compañías del país, como Falabella, Cencosud y la cadena SMU, han anunciado presupuestos que superan significativamente los niveles de inversión de los últimos tres años, señalando una recuperación en el dinamismo del sector comercio.
Liderando esta ofensiva, Cencosud ha destinado una partida de US$641 millones, priorizando la apertura de nuevos locales bajo sus formatos de supermercados y mejoras en su infraestructura logística. Por su parte, Falabella proyecta una inversión de US$508 millones, enfocada en la consolidación de su ecosistema físico-digital y la optimización de su plataforma de comercio electrónico. SMU no se queda atrás, asignando US$180 millones para expandir su presencia en regiones y fortalecer su marca propia, demostrando que la competencia por la cercanía con el consumidor vuelve a ser una prioridad estratégica.
Desde una perspectiva analítica, este aumento en el flujo de capital no se limita a la construcción de nuevos metros cuadrados, sino que integra una fuerte inversión en tecnología y automatización. Las empresas buscan mejorar la eficiencia en la última milla y la personalización de la oferta mediante el uso de inteligencia artificial. Esta decisión empresarial responde a una estabilización de las tasas de interés y a una mejora en las proyecciones de consumo de los hogares chilenos, factores que han permitido a los directorios reactivar proyectos que se encontraban en pausa.
Finalmente, el impacto sectorial de estas inversiones se prevé positivo para la generación de empleo y la reactivación de la construcción comercial. El mercado observa con optimismo esta transición de la «contención» a la «expansión», entendiendo que el retail chileno busca recuperar su liderazgo regional mediante una propuesta omnicanal más robusta. Hacia finales de 2026, la fisonomía del comercio en Chile habrá cambiado, con tiendas más integradas tecnológicamente y una red logística capaz de responder a las crecientes exigencias de rapidez y eficiencia del consumidor moderno.
RealRisk/ Fuente: America Malls&Retail