Paraguay lidera el crecimiento económico en Sudamérica en los últimos 60 años

Un análisis profundo de las métricas económicas regionales revela que Paraguay ha sido la economía que más ha crecido en Sudamérica en las últimas seis décadas. A diferencia de otros países de la región que han experimentado ciclos extremos de auge y caída, la nación guaraní ha demostrado una resiliencia notable, manteniendo una trayectoria ascendente que la sitúa por encima de potencias regionales en términos de crecimiento porcentual acumulado. Este desempeño se fundamenta en un modelo que ha sabido capitalizar sus ventajas comparativas, especialmente en la producción de energía limpia y la exportación de commodities agrícolas.

El informe destaca que la clave de este éxito histórico reside en la estabilidad macroeconómica de largo plazo. Paraguay ha mantenido una de las inflaciones más bajas y controladas de la región, junto con una política fiscal que limita el endeudamiento excesivo. Este entorno ha sido fundamental para atraer inversiones extranjeras, particularmente en los sectores de la soja y la carne, donde el país se ha posicionado entre los principales exportadores mundiales. Además, el aprovechamiento de la energía hidroeléctrica (a través de Itaipú y Yacyretá) no solo ha garantizado soberanía energética, sino que ha generado ingresos constantes para el Estado.

Desde una perspectiva estructural, el crecimiento paraguayo ha estado acompañado de una diversificación gradual. Si bien el campo sigue siendo el motor principal, en las últimas décadas se ha visto un fortalecimiento del sector servicios y una incipiente industria manufacturera bajo el régimen de maquila, que aprovecha los bajos costos impositivos y la energía barata. La fuente señala que, a pesar de los desafíos geográficos por su condición de país mediterráneo, Paraguay ha logrado integrar sus cadenas logísticas hacia los puertos del Atlántico, compensando las dificultades de transporte con eficiencia operativa.

Finalmente, el análisis subraya que este crecimiento de seis décadas ha permitido una mejora sustancial en los indicadores sociales, aunque aún persisten retos en materia de desigualdad y formalización. Para los inversionistas internacionales, el caso de Paraguay representa un ejemplo de «crecimiento silencioso» pero constante, basado en reglas de juego claras y una baja presión tributaria. El liderazgo económico de Paraguay en Sudamérica en este periodo histórico reafirma la importancia de la disciplina fiscal y la apertura comercial como pilares para el desarrollo sostenido en una región marcada por la volatilidad.

RealRisk/ Fuente: La republica