Las mujeres en Chile han redefinido sus prioridades de consumo para 2026, enfocándose en el bienestar integral y la sostenibilidad. Un 63% de las encuestadas declara estar dispuesta a pagar más por alimentos de mejor calidad, mientras que el 51% mantiene una rutina de actividad física semanal. Este perfil de «consumidora consciente» se complementa con una alta digitalización, donde el 95% utiliza internet diariamente para gestionar su salud, informarse y conectar con marcas que compartan sus valores de transparencia y nutrición orgánica.
El estudio TGI 2026 destaca que las mujeres en Chile ya no ven la salud como un gasto, sino como una inversión prioritaria. El 63% de las participantes afirmó que prefiere pagar un precio premium por productos de mayor estándar nutricional, y un 64% subrayó que vale la pena el costo adicional de los alimentos orgánicos. Este comportamiento refleja una madurez en la toma de decisiones, donde la etiqueta nutricional y el origen de los ingredientes tienen más peso que el ahorro inmediato, desafiando incluso las presiones inflacionarias que han marcado el inicio del año.
La apertura hacia nuevas dietas es otra de las revelaciones clave. El 44% de las mujeres chilenas ya consume regularmente productos de origen vegetal, como leches de almendra o carnes de soya. Esta transición hacia el plant-based no solo responde a preocupaciones éticas o ambientales, sino a una búsqueda de digestión ligera y prevención de enfermedades. Complementando esta nutrición, el bienestar físico ha ganado terreno en la agenda semanal: el 51% de las encuestadas realiza deporte o actividad física al menos una vez por semana, consolidando el ejercicio como una herramienta de salud mental y física.
En el ámbito digital, la mujer chilena de 2026 es una usuaria hiperconectada y altamente informada. Con un 95% de penetración de internet en este segmento, el ecosistema digital funciona como su principal centro de consulta. Aplicaciones como WhatsApp (82%) y YouTube (80%) lideran el uso, mientras que Instagram (78%) se posiciona como la plataforma favorita para descubrir tendencias de bienestar. Además, el 71% utiliza Google Search de manera activa para investigar beneficios de productos antes de realizar una compra, lo que las convierte en consumidoras difíciles de engañar con publicidad tradicional.
Para las empresas, este estudio envía un mensaje inequívoco: la transparencia es la moneda de cambio. Ignacio Mirchak, Country Manager de Ibope Chile, señala que comprender estas dinámicas es vital para las marcas que buscan conectar con audiencias que valoran la autenticidad. Las consumidoras actuales demandan que las empresas no solo vendan un producto, sino que faciliten su camino hacia un estilo de vida equilibrado. Aquellas organizaciones que logren alinear su oferta con el deseo de bienestar y sostenibilidad de la mujer chilena tendrán una ventaja competitiva decisiva en el segundo semestre del año.
Finalmente, esta radiografía del consumo femenino en 2026 muestra a una mujer que toma las riendas de su salud de forma proactiva. La combinación de una alimentación consciente, una vida activa y el uso estratégico de la tecnología está moldeando un mercado más exigente y orientado al valor. En un Chile que busca recuperarse económicamente, el segmento femenino aparece como el motor que impulsa la demanda por productos de alta calidad, marcando la pauta de lo que será el consumo masivo en el futuro cercano.
RealRisk / Fuente: TIG