La inflación en Chile sorprendió al mercado en febrero de 2026 al registrar una variación mensual del 0,0%. Con este resultado, la inflación anual (a 12 meses) descendió al 2,4%, situándose en su nivel más bajo desde agosto de 2020 y consolidándose por debajo de la meta del 3% del Banco Central. El alivio en los precios fue impulsado por fuertes caídas en el transporte aéreo y servicios básicos, compensando las alzas estacionales en vestuario y algunos alimentos.
La economía chilena ha dado un paso firme hacia la estabilidad de precios tras conocerse que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no registró variaciones durante el mes de febrero de 2026. Según el reporte oficial del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el indicador mensual del 0,0% se situó por debajo de las expectativas de los analistas, quienes proyectaban un leve incremento del 0,1%. Este estancamiento de los precios ha permitido que la inflación acumulada en los últimos 12 meses baje del 2,8% al 2,4%, una cifra que no se observaba en el país desde hace casi seis años, marcando el fin definitivo del ciclo de alta volatilidad postpandemia.
El comportamiento de la canasta básica durante el segundo mes del año mostró un equilibrio casi exacto entre las fuerzas alcistas y bajistas. De las 13 divisiones que componen el índice, seis presentaron alzas y siete registraron bajas. Entre los factores que más contribuyeron a «enfriar» la inflación destacó la división de Vivienda y Servicios Básicos, que anotó una caída del 0,4%. En particular, el suministro de electricidad retrocedió un 1,7% y los gastos comunes bajaron un 2,7%, ofreciendo un respiro directo al presupuesto mensual de las familias chilenas en rubros de gasto obligatorio.
El sector transporte también fue protagonista de esta tendencia a la baja, con una disminución mensual del 1,3%. La caída más drástica se observó en el transporte aéreo, que registró un descenso del 22,4%, compensando las presiones estacionales propias del periodo de vacaciones. Este alivio en la movilidad permitió contrarrestar el aumento en el transporte en bus interurbano (+18,5%), que suele subir durante los recambios de quincena en el verano. Sin este componente de servicios de transporte a la baja, el IPC de febrero habría mostrado una cifra positiva, desafiando las metas de convergencia.
En la otra cara de la moneda, la división de Vestuario y Calzado lideró las presiones alcistas con un incremento del 2,3%. Este repunte estuvo marcado por el ajuste de precios ante el cambio de temporada y el inicio de las colecciones escolares y de otoño. Artículos específicos como pantalones, faldas y vestidos para mujer subieron un 6,6%, mientras que las camisas y poleras para hombre avanzaron un 3,2%. A pesar de estas alzas, la debilidad de la demanda interna en otros sectores evitó que estos incrementos se trasladaran de forma agresiva al índice general.
En el rubro de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, se registró un alza moderada del 0,2%. Si bien la carne de vacuno subió un 1,5% y las verduras de estación aumentaron un 4,5%, el comportamiento del sector fue menos volátil que en meses anteriores. No obstante, el rubro de alimentos procesados mantiene una inflación interanual del 4,2%, lo que sigue representando el mayor desafío para el poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos, quienes destinan una mayor proporción de su salario a la compra de productos básicos.
Finalmente, este reporte de inflación del 2,4% anual otorga al Banco Central de Chile un mayor margen de maniobra en su política monetaria. Con los precios bajo control y la UF (Unidad de Fomento) estabilizada para el próximo mes, el debate económico se traslada ahora hacia la velocidad de la reducción de las tasas de interés para reactivar el crecimiento del PIB. La estabilidad lograda en febrero es interpretada por los mercados internacionales como una señal de madurez institucional y responsabilidad fiscal, posicionando a Chile como la economía con el mejor control de precios en el Cono Sur durante el presente año.
RealRisk / Fuente: INE