Hogares colombianos ajustan el bolsillo tras 18 meses consecutivos de caída en el consumo

El consumo de los hogares en Colombia completó 18 meses de enfriamiento en el primer trimestre de 2026, según un informe de Raddar. Aunque el gasto nominal creció un 2,48 %, la alta inflación en alimentos y comidas fuera del hogar ha limitado el poder adquisitivo real. Este escenario, sumado a las elevadas tasas de interés, ha impulsado un cambio de tendencia donde las familias prefieren el ahorro en CDT sobre el gasto en bienes durables.

El consumo de los hogares colombianos continúa en una fase de desaceleración prolongada, acumulando 18 meses de enfriamiento al cierre del primer trimestre de 2026. De acuerdo con el más reciente informe de la consultora Raddar, el gasto total registró una variación del 2,48 %, una cifra que, si bien es superior al promedio de 0,87 % observado entre 2022 y 2025, esconde una realidad compleja. En términos reales, la capacidad de compra de las familias se ha visto severamente limitada por el incremento sostenido en los precios de bienes y servicios esenciales.

La inflación en el rubro de alimentos y las comidas fuera del hogar se consolidan como los factores que más están pesando en las finanzas de la población. A pesar de que los hogares siguen comprando, el ritmo se ha vuelto significativamente más lento debido a que una mayor parte del presupuesto debe destinarse a cubrir necesidades básicas y el pago de arriendos. Este fenómeno ha provocado que el gasto en bienes durables y semidurables pierda terreno, mientras que el entretenimiento solo logra repuntes temporales impulsados por efectos estacionales como las vacaciones y festividades.

Simultáneamente, el endurecimiento de la política monetaria por parte del Banco de la República ha generado un cambio en el comportamiento financiero de los ciudadanos. Las tasas de interés elevadas, si bien encarecen el crédito, han vuelto muy atractivos los productos de ahorro como los Certificados de Depósito a Término (CDT). Esta coyuntura incentiva a los hogares a preferir la búsqueda de rendimientos y estabilidad a mediano plazo en lugar de destinar sus excedentes al consumo inmediato, profundizando el enfriamiento de la demanda interna.

El mercado laboral también juega un papel determinante en esta dinámica. Aunque se han generado cerca de tres millones de empleos desde 2022, la mayoría corresponden a trabajadores por cuenta propia o empleados particulares en condiciones de informalidad, las cuales se estabilizaron entre finales de 2025 y principios de 2026. Ramas como la industria manufacturera, la educación y la salud han sido los motores de la contratación, pero la incertidumbre sobre la estabilidad de los ingresos sigue frenando las decisiones de compra de mayor envergadura.

Para el segundo trimestre del año, Raddar proyecta que el gasto de los hogares enfrentará desafíos adicionales. La coincidencia de días festivos, celebraciones como el Día de la Madre y eventos deportivos podrían inducir picos momentáneos de consumo; sin embargo, las empresas advierten sobre una posible afectación en su flujo de caja debido a las nuevas medidas laborales y la persistente incertidumbre regulatoria. La cautela se mantiene como la norma para los consumidores, quienes priorizan la liquidez ante un panorama económico volátil.

En síntesis, la radiografía del gasto en Colombia muestra una transición hacia un modelo de consumo más austero y planificado. Los 18 meses de enfriamiento revelan que el bolsillo de los hogares está llegando a un límite de resistencia frente a los precios altos y la carestía del crédito. La recuperación del dinamismo dependerá, según el informe, de una estabilización definitiva de la inflación y de que las tasas de interés comiencen a ceder, permitiendo que el ingreso real de los colombianos recupere el terreno perdido.

A continuación el informe publicado:

RealRisk / Fuente: Raddar