La inflación anual en Chile se desacelera al 3,5 % tras registrar un IPC de 0,1 % en julio

En el marco del seguimiento a las variables macroeconómicas de la región, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile presentó el reporte correspondiente a la evolución de los precios al consumo. De acuerdo con la información divulgada por GBM, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó un incremento mensual del 0,1 % durante julio de 2026. Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va del año se situó en un 2,9 %, mientras que la variación anualizada a doce meses retrocedió ocho décimas, pasando del 4,3 % registrado en junio al 3,5 % en julio.

En lo relativo al comportamiento por divisiones de la canasta, el resultado mensual estuvo explicado por fuerzas contrapuestas en los componentes clave. Por un lado, las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas (0,7 %) y vivienda y servicios básicos (0,7 %) ejercieron la mayor presión alcista, impulsadas por ajustes en el suministro de electricidad (+2,4 %), hortalizas, legumbres y arriendos (+0,6 %). En contraste, la división de transporte actuó como el principal amortiguador del mes, destacando caídas significativas en los precios de la gasolina (-8,5 %) y el petróleo diésel (-13,5 %).

En cuanto a las implicaciones para la política monetaria y la economía real, la cifra del 3,5 % anual aproxima nuevamente al indicador hacia el rango meta del 3 % establecido por el Banco Central de Chile. Para los analistas del mercado, este alivio inflacionario otorga un mayor margen de maniobra a la autoridad monetaria para continuar reduciendo la Tasa de Política Monetaria (TPM), lo que contribuiría a reactivar el otorgamiento de créditos comerciales e hipotecarios y a aliviar el costo financiero de los hogares.

Respecto al impacto en los consumidores y el mercado inmobiliario, el comportamiento moderado del IPC tiene un efecto directo sobre el reajuste de la Unidad de Fomento (UF) y los contratos pactados en esta moneda de cuenta, como los cánones de arrendamiento y los dividendos hipotecarios. El menor ritmo de crecimiento de la UF estabiliza el costo fijo de la vivienda para las familias, reduciendo la presión sobre el ingreso disponible en el segundo semestre.

Por el lado de las perspectivas económicas, aunque el resultado de julio fue bien recibido por los agentes del mercado, los analistas sugieren mantener cautela ante posibles volatilidad en las tarifas de servicios regulados y factores climáticos que puedan incidir sobre la oferta agrícola de los próximos meses.

El desempeño del IPC en julio consolida la trayectoria de desaceleración de la inflación en Chile. La combinación de menores costos en transporte con un avance controlado en los precios al consumidor refuerza las condiciones para sostener la estabilidad económica e impulsar la reactivación del mercado crediticio e inmobiliario en el país.

RealRisk / Fuente: UF