El dinamismo de la demanda interna y el optimismo de los hogares en Colombia mostraron una pauta de moderación durante el segundo semestre del año. De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) elaborada por Fedesarrollo, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se situó en un 15,5% en agosto de 2026, registrando una disminución de 5,2 puntos porcentuales (pp) en comparación con el 20,7% alcanzado en julio.
El retroceso mensual estuvo explicado por caídas en sus dos componentes estructurales: el Índice de Expectativas del Consumidor (IEC), que mide las perspectivas de las familias respecto a la situación económica del país y del hogar a un año vista, y el Índice de Condiciones Económicas (ICE), que evalúa la percepción actual de la economía y la disposición inmediata a adquirir bienes durables. Entre los principales factores de freno destacó la marcada reducción en la intención de compra de vivienda, influida por los niveles de tasa de interés hipotecaria y la cautela frente al endeudamiento a largo plazo.
Por comportamiento geográfico y socioeconómico, la caída del optimismo fue dispar entre los principales centros urbanos: ciudades como Bogotá (-8,5 pp) y Medellín (-7,7 pp) lideraron el deterioro mensual del indicador, mientras que Cali mostró una variación positiva contracíclica (+11,3 pp). No obstante el sesgo bajista del mes, Fedesarrollo resaltó que el balance general de 15,5% se mantiene en terreno claramente positivo y representa una mejora sustancial frente a agosto de 2025, cuando el indicador marcaba terreno negativo (-2,4%).
Para los sectores de banca de consumo, desarrollo inmobiliario y bienes de consumo masivo (CPG), la desaceleración del ICC en agosto envía una señal de alerta respecto a la velocidad de recuperación del gasto privado. La brecha entre la cautela del consumidor y las metas de venta exigirá a las empresas reforzar sus promociones, ofrecer condiciones de crédito más flexibles y ajustar sus estrategias de precios para evitar un estancamiento en la rotación de inventarios y la originación de préstamos en el cierre de año.
RealRisk / Fuente: Fedesarrollo