En Costa Rica el consumo crecería este año, aunque con impacto desigual

En 2026, el consumo privado de los hogares en Costa Rica continuaría siendo uno de los principales motores de la demanda interna, con una tasa de crecimiento proyectada de aproximadamente 4,0%, según el más reciente Informe de Política Monetaria del Banco Central de Costa Rica (BCCR). Esta cifra representa una continuación de la dinámica observada en 2025, cuando el consumo privado aumentó 3,8%, impulsado por el gasto en servicios esenciales como vivienda, salud, transporte y suministro de comidas, así como por un mayor desembolso en gasolina y bienes alimentarios.

El crecimiento proyectado para 2026 está sustentado principalmente en dos factores: el incremento esperado del ingreso disponible real de los hogares, aunque con señales de desaceleración en la segunda mitad de 2025, y un entorno de inflación baja y condiciones financieras estables, que tienden a favorecer la compra de bienes y servicios. Estas condiciones generan un clima favorable para que las familias mantengan o incrementen su gasto corriente en bienes y servicios básicos.

Sin embargo, el crecimiento del consumo no se traduce en beneficios homogéneos entre todos los segmentos de la población. Las variaciones en el ingreso disponible real, junto con diferencias en la capacidad de gasto entre hogares de distintos niveles socioeconómicos, implican que las familias con menores ingresos o con menor resiliencia económica no experimentarán el mismo nivel de mejora en su consumo. Este fenómeno destaca brechas estructurales en la distribución del ingreso y la desigualdad, que pueden limitar el alcance de los beneficios del crecimiento económico general.

El papel del consumo familiar en la economía costarricense ha sido persistente; incluso cuando ha mostrado moderación en trimestres recientes, sigue constituyendo una parte significativa de la demanda interna y manteniendo el dinamismo en sectores como servicios, transporte y alimentos. No obstante, el hecho de que el crecimiento del consumo no llegue de forma equitativa a todos los hogares subraya desafíos socioeconómicos que persisten, vinculados a la distribución del ingreso y a las condiciones laborales que enfrentan distintos grupos poblacionales en el país.

RealRisk/ Fuente: Banco Central de Costa Rica